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Ficha · Suelos

Erosión: mecanismos, factores e indicadores

La erosión es la forma más completa de degradación del suelo y la más común en Chile. Se reconoce en terreno por señales que cualquiera puede aprender a leer.

Octubre de 2026 · Texto divulgativo, no es asesoría

Erosión es el desprendimiento y el movimiento de suelo o roca por acción del agua, el viento, el hielo o la gravedad. Siempre tiene tres momentos: las partículas se sueltan de la masa de suelo, son transportadas y se depositan en otro lugar. Lo que se pierde es, en el mejor de los casos, el horizonte superficial, que es el que tiene la materia orgánica, los nutrientes y la estructura; con él se van volumen y profundidad, capacidad de retención de agua, fertilidad y vida del suelo. Dos inventarios nacionales dan la magnitud del problema en Chile: un estudio de 1979 estimaba que el 45,7 por ciento de los suelos tenía algún grado de erosión, y otro de 2010 subía la cifra al 48,9 por ciento.

En una líneaLa erosión empieza cuando se altera el equilibrio natural y el suelo queda desnudo frente a la gota de lluvia y al escurrimiento. En clima mediterráneo, la lluvia cae justo cuando el suelo está menos cubierto.

Cómo erosiona el agua

Dos agentes actúan juntos. El primero es la gota de lluvia. Una gota grande, de 5 milímetros, cae a 9 metros por segundo; al golpear el suelo húmedo abre un cráter en miniatura y lanza al aire granos de arcilla y arena, hacia los lados, hacia arriba y hacia abajo. La energía cinética de la gota determina la fuerza del impacto, y su área determina la superficie afectada. Además de soltar partículas, las gotas sellan y compactan la superficie, lo que reduce la infiltración. Cuanto más intensa es la lluvia, más grandes son las gotas, más suelo se concentra en el agua de escurrimiento y menos agua entra.

El segundo agente es el escurrimiento. El agua que no infiltra corre ladera abajo, gana velocidad, masa y cantidad, y concentra su acción en la parte baja de la pendiente, donde desmorona material en cascada; una zanja avanza así hacia arriba, retrógradamente, hasta alcanzar un nivel de base. Las formas de la erosión hídrica son tres: laminar o de manto, cuando el suelo se va parejo y casi no se nota; en surcos, pequeños canales dispersos que el agua abre en terrenos recién cultivados o en barbecho; y en cárcavas o zanjas, cuando el agua se concentra y socava en profundidad. Una zanja en V está activa; una en U se está estabilizando.

Escurrimiento superficial sobre un suelo saturado: el agua que no infiltra corre y arrastra.
Escurrimiento superficial sobre un suelo saturado: el agua que no infiltra corre y arrastra.
Cárcava activa en una vega, con agua en el fondo y paredes que se desmoronan.
Cárcava activa en una vega, con agua en el fondo y paredes que se desmoronan.

Los factores del clima

De la precipitación importan cuatro cosas: cuánta agua cae en el año, en qué época, con qué intensidad y por cuánto tiempo. La cantidad depende en Chile de la latitud y de la distancia al mar. La época es el problema de fondo: las lluvias son de clima mediterráneo, caen en invierno, cuando el suelo está en barbecho, recién sembrado o con la vegetación en latencia, es decir, cuando la cobertura es mínima y la evapotranspiración también, de modo que buena parte del agua escurre en vez de infiltrar. La intensidad es la cantidad de agua por unidad de tiempo, normalmente por hora, y a igual cantidad el daño crece con la intensidad. La duración se relaciona con la saturación: períodos de más de 24 horas de lluvia, o lluvias sucesivas con menos de un día de intervalo, saturan el suelo y disparan el escurrimiento.

Los factores del suelo

Desde el punto de vista de la conservación, las características que importan son la profundidad efectiva, la textura, la estructura, el material subyacente, la exposición, la permeabilidad, la pendiente y la materia orgánica. Un quiebre textural brusco entre horizontes produce agua colgada y favorece el deslizamiento de la capa superior. La estructura es lo que da estabilidad frente al impacto y al arrastre: un suelo bien agregado resiste; uno masivo o de grano simple, no. La exposición pesa en Chile de manera clara: las laderas al norte tienen suelos más delgados, más secos, con menos materia orgánica y por eso más frágiles frente a la lluvia. La permeabilidad, que depende de textura, estructura, compactación y porosidad, decide cuánta agua entra y cuánta escurre. La pendiente actúa por su gradiente y por su longitud: a mayor inclinación y mayor recorrido, el agua adquiere más velocidad y energía, está menos tiempo en contacto con el suelo e infiltra menos. Y la materia orgánica es la defensa general, porque agrega, protege y retiene.

Leer la erosión en terreno

Los indicadores son las marcas que la erosión deja mientras ocurre o después de ocurrida. Comparados con un suelo no alterado, dan una magnitud aproximada del daño, y se usan en conjunto porque aparecen juntos. Permiten inventariar rápido áreas degradadas, aunque no con exactitud.

Dentro del predio, el primero es el cambio de color: al perderse los horizontes superiores, más oscuros, queda a la vista el subsuelo, más claro y brillante; cuando el proceso es incipiente se ve a manchas en terrenos barbechados. Los pedestales de erosión son relictos de suelo superficial protegidos por una planta o una piedra; su altura mide cuánto suelo se fue alrededor. El pavimento de erosión es la superficie cubierta de piedras o grava que queda cuando el viento o el agua se llevaron las partículas finas; en suelos graníticos es típico el pavimento de grava de cuarzo. La línea de líquenes es el antiguo nivel del suelo marcado en las rocas que sobresalen, porque los líquenes crecen en el lado sombreado hasta donde llegaba la tierra; mirando varias rocas se reconstruye cuánto bajó la superficie. Las cárcavas activas se reconocen por la ausencia de vegetación y por una cabecera inestable que no ha alcanzado un nivel de base. La denudación eólica forma depresiones sin drenaje entre manchas de vegetación, de donde el viento sacó los finos, frecuentes en Aysén, Coquimbo y Magallanes. Y los depósitos aluviales en las partes bajas son el testimonio medible del suelo que se perdió arriba.

Fuera del predio hay dos indicadores más. Las dunas, acumulaciones de arena orientadas según el viento dominante, que en Chile es del suroeste hasta la latitud de Llanquihue. Y la sedimentación de los ríos, cuyo monto y tipo de material dan cuenta de los procesos erosivos de toda la cuenca y, mirados en el tiempo, de su tendencia.

Surco en una pradera de secano: el agua se concentra y abre un canal que crece con cada lluvia.
Surco en una pradera de secano: el agua se concentra y abre un canal que crece con cada lluvia.
Zanja en V, con la cabecera inestable que avanza ladera arriba.
Zanja en V, con la cabecera inestable que avanza ladera arriba.

Las clases de erosión

Para describir un sitio se usan cinco clases, basadas en lo que queda del suelo y no en una estimación del porcentaje perdido, que tiene demasiadas limitaciones. E1, no aparente: flujo precanalizado ocasional en sectores sin vegetación, remoción parcial del horizonte superficial, sin depósitos ni grietas, cubierta vegetal sobre 95 por ciento. E2, ligera: pérdida de hasta un cuarto del horizonte A, con cambios de color en superficie, algunos canalículos y pedestales, depósitos incipientes al pie de las pendientes y cubierta sobre 70 por ciento. E3, moderada: pérdida de entre un cuarto y tres cuartos del horizonte A, con surcos y zanjas ocasionales, horizontes subyacentes expuestos, pavimento visible, grietas y peldaños, flujos de masa en 10 a 25 por ciento del área y cubierta entre 30 y 70 por ciento. E4, severa: pérdida de alrededor de tres cuartos o más del horizonte superficial, típicamente más de 20 centímetros, con material parental expuesto, cárcavas frecuentes, pavimento pedregoso, deslizamientos con desniveles de más de 20 centímetros y cubierta bajo 30 por ciento, normalmente en pedestales. E5, muy severa: el horizonte superficial desapareció, la superficie es una red de barrancos y cárcavas profundas, la roca o el material meteorizado aflora en más del 70 por ciento y los flujos de masa afectan a más del 40 por ciento.

Erosión muy severa: red de cárcavas profundas donde casi no queda suelo.
Erosión muy severa: red de cárcavas profundas donde casi no queda suelo.
Los sedimentos en un estero son el indicador extrapredial: el suelo que se perdió arriba aparece abajo.
Los sedimentos en un estero son el indicador extrapredial: el suelo que se perdió arriba aparece abajo.
Por qué importa la claseEn la clasificación de capacidad de uso, la erosión es un criterio de definición: un suelo con erosión no aparente puede ser clase I, uno con erosión ligera llega a lo más a clase II, uno con erosión moderada a clase III o IV, y uno con erosión severa cae en clase VI. La clase de erosión que se anota en terreno decide, muchas veces por sí sola, la clase de capacidad de uso.
Fuentes y normas citadas

Brady, N. y Weil, R. (2008), The Nature and Properties of Soils. Fragilidad de los ecosistemas naturales de Chile (IREN, 1979). Determinación de la erosión actual y potencial de los suelos de Chile (CIREN, 2010). Soil Survey Manual (USDA, 2017).